Collioure: Una joya mediterránea que combina encanto histórico y paisajes pintorescos. 

Situado en la costa mediterránea del sur de Francia, Collioure es un encantador pueblo que atrae a visitantes de todo el mundo. Con sus pintorescas calles, su rica herencia histórica y su ubicación privilegiada, Collioure ofrece una experiencia única e inolvidable.
Los invitamos a sumergirse en la historia de este pueblo, explorar sus calles pintorescas y descubrir los lugares destacados, poniendo énfasis en el magnífico castillo que domina la ciudad.

Artículo del 04/07/2023.

Una historia rica y tumultuosa que se remonta a la Antigüedad. Ocupada por los griegos, los romanos y los moros, la ciudad fue escenario de numerosas batallas y conquistas. En la Edad Media, la ciudad se convirtió en un importante puerto y una fortaleza estratégica. Tanto los reyes de Mallorca como los de Aragón gobernaron la región, dejando su huella arquitectónica en la ciudad. Durante siglos, Collioure ha sido un punto de encuentro para artistas, atraídos por su excepcional luz y sus paisajes pintorescos.

Pasear por las estrechas y sinuosas calles es toda una experiencia. Las casas con fachadas coloridas, persianas de madera y balcones floridos otorgan al pueblo una atmósfera encantadora y auténtica. Al doblar de las esquinas, descubrirás plazas animadas, tiendas de artesanía local y pintorescos restaurantes que ofrecen especialidades regionales. Tómate el tiempo de perderte en este laberinto de calles y déjate seducir por la atmósfera bohemia.

Dominando majestuosamente la ciudad, el castillo real es un verdadero tesoro histórico. Construido en el siglo XIII, este castillo ofrece una vista impresionante del mar Mediterráneo y los tejados coloridos de la ciudad. Pasea por las murallas, explora las torres de vigilancia e impregnate de la historia fascinante de este edificio. En su interior, exposiciones te sumergirán en el pasado tumultuoso de la región, mientras que la capilla transformada en espacio de exposición alberga obras de arte contemporáneo.

Además del castillo, esta ciudad está llena de otros lugares para visitar. La iglesia de Notre-Dame-des-Anges, ubicada al borde del agua, es un ejemplo hermoso de la arquitectura catalana. Sus vidrieras coloridas inundan el interior de luz, creando una atmósfera espiritual única. El campanario de la iglesia también es un punto de referencia emblemático de la ciudad. Los amantes del arte no deben dejar de visitar el Museo de Arte Moderno, que alberga una colección de obras inspiradas por el pueblo y sus alrededores. Finalmente, no olvides relajarte en las playas de arena fina y disfrutar de las deliciosas especialidades locales en los restaurantes que bordean el puerto.

Mucho más que un simple pueblo costero. Es un lugar cargado de historia, donde las callejuelas coloridas y los edificios históricos cuentan antiguas historias. Al visitar Collioure, te seducirá su encanto mediterráneo, sus paisajes magníficos y su ambiente acogedor. Ya seas un apasionado de la historia, el arte o simplemente estés buscando un entorno encantador para tus vacaciones, esta es la destinación que no te puedes perder.